Los terrores ortográficos más abundantes

Correo electrónico, foros, perfiles en redes sociales, blogs. Hoy  todos escribimos mucho, seguramente más que nunca. Los más jóvenes –nativos digitales– ya han decidido que es legítimo despreciar las normas (todas las normas) a favor de la rapidez y la cantidad de lo que se escribe. Pero seguimos siendo muchos los que nos formamos una opinión de alguien desconocido ante su forma de escribir en la red.
Y esto en el ámbito profesional se hace todavía más evidente. Lo escrito permanece siempre, y en internet siempre lo encuentra alguien usábamos antes como eslogan en Klikak. Y es verdad. De ahí la importancia de poner cuidado en lo que decimos y en cómo lo decimos. Aunque sea en la red.
A continuación, y pretendiendo darle un toque relajado, vamos a mencionar los errores más habituales que encontramos en post, foros, comentarios, etc. Nos gustaría conocer tu opinión, participa en la votación o comparte con nosotros tus pesadillas ortográficas.
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  • Lo consideramos el indiscutible rey de los horrores: haber por a ver. Incluso hay quien riza el rizo y se atreve con el haver. Y es que hay que reconocer que la expresión viene de maravilla en el entorno: a ver si nos vemos, a ver si acabamos, a ver si me lo pagas de una vez…. Nada que ver con el infinitivo del verbo haber, con múltiples funciones (como auxiliar o incluso como sustantivo) pero difícil de encontrar en un uso común: de haber pescado, pediré pescado, después de haber pedido carne.
  • Un trío fijo. Y es que con el ahí, hay  y ay algunos sufren pesadillas. No se me ocurre mejor forma de explicarlo que recordar las viejas enseñanzas de mi profesor: ahí hay un herido que dice ¡ay!.
  • Un clásico que nunca falla: echar de tirar. Echar a perder tu reputación escribiendo echar con h. Algo puede estar muy hecho y yo echo todo por la ventana si soy muy generoso.
  • Para cerrar volvemos al verbo haber, esta vez contra la preposición a: ha y a. Y es que a veces uno se encuentra esa a con h (quien escribe ha veces) y luego ha sin h (a cometido un grave error).
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    Esta es nuestra propuesta de clasificación ¿y la tuya? Vota en nuestra encuesta informal o participa con tus comentarios.

    Evernote; ahora gestiona tus contactos

    Nunca he podido ocultar mi devoción por Evernote. Lo considero el mejor “todo en uno” del que podemos disponer para infinidad de tareas que nos van surgiendo en el día a día delante del ordenador:

    • almacenar y gestionar notas e información de todo tipo,
    • preparar de manera ordenada cualquier trabajo escrito,
    • gestionar nuestras tareas,

    Todo ello gracias a una aplicación gratuita, multiplataforma y que mantiene todos tus datos sincronizados y accesibles. Ya le dediqué en su día un post con un pequeño vídeo de soporte en el que me atrevía a plantearlo como alternativa a otros soft de pago para escritores.

    Ahora Evernote acaba de presentar, orientado hacia su uso en iPhone, una App que pretende ayudarnos con la gestión de nuestros contactos: Evernote Hello. Yo no lo plantearía como una alternativa a las agendas de contacto que, sobre todo, las aplicaciones de correo nos ofrecen. Es más bien un método para el intercambio de datos de contacto entre dueños de iPhones que tiene mucho de red social.

    ¿Cómo funciona? Pues igual que el ¿antiguo? gesto del intercambio de tarjetas. Nos encontramos con alguien y decidimos permanecer en contacto, nos intercambiamos los móviles e introducimos en Evernote Hello nuestros datos de contacto (especialmente el correo electrónico). Podemos además completar la información con una foto y la localización geográfica. Evernote hará el resto y enviará a nuestro recién conocido toda nuestra filiación de manera automática.  Nosotros observaremos que en la libreta de Evernote que hayamos decidido se han añadido todos los datos  de nuestro nuevo contacto.

    Es evidente, creo, que no lo podemos considerar como una solución definitiva y aplastante para la gestión de contactos. Pero si tenemos en cuenta la capacidad y la posibilidad de vincular la información de esos contacto con otra que ya tenemos en Evernote (tareas, trabajos, proyectos) y en los recursos que nos ofrece para su gestión (etiquetas, categorías, etc.) sí que terminaremos por ver en Evernote Hello un complemento ideal para el trabajo con nuestros colaboradores y amigos.

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    recursos gratuitos para tu ebook

    descarga de contenidos digitales

    Kiosko digital en Calibre

    Imparable; el fenómeno ebook lo invade todo. Dispositivos y contenidos se benefician del boom mediático. Solo falta que la oferta de formatos y plataformas se termine de consolidar para que estemos ante un mercado maduro. Será allí cuando, como siempre, sea el contenido de calidad el que sobresale por encima del ruido.

    Pero en ese viaje vamos encontrando pequeñas sorpresas que añaden valor al fenómeno ebook. Os traigo una muy modesta y sencilla pero que a mí me ha parecido de valor. Recordar que ya en otro post hablábamos de que no es necesario disponer de un dispositivo específico para acceder a contenidos digitales, así que si ya dispones de una tablet o de un smartphone este post te interesa:

    A partir del famoso gestor de ebooks Calibre podemos acceder y disfrutar a un interesante kiosko de publicaciones periódicas: casi todos los diarios de tirada estatal (El País, ABC, Deia, Cinco Días, Expansión, La Vanguardia) y algunos suplementos como El País Semanal.

    acceso al sistema RSS de Calibre

    Botón descargar noticias

    Calibre nos ofrece además la opción de programar estas descargas en el tiempo (con carácter manual, diario, semanal, etc.).

    Cómo acceder al recurso
    El uso de la herramienta es sumamente sencillo. En el menú superior disponemos de un botón denominado descargar noticias RSS que nos permite el acceso a las fuentes en función de los idiomas de éstos.

    A partir de ahí basta con que seleccionemos el idioma para acceder al listado de publicaciones. Podemos proceder a la descarga inmediata o bien programar una descarga automatizada en el tiempo.

    Cerramos el proceso, o bien con la lectura del medio en el propio Calibre, o bien procediendo a transferir esos contenidos a nuestro dispositivo lector.

    En definitiva; un recurso sencillo pero de valor para el uso de los dispositivos de lectura.

    Amazon pasa de editores

    Esta semana se publicaba una noticia con la intención de Amazon de prescindir de las editoriales y publicar libros por sí misma.

    La noticia ha sido recibida, mayoritariamente, con alegría. Como una contribución a la “democratización” de la cultura: saltarse al editor equivale a evitar a un intermediario, a reducir costes y beneficiar al autor, que ganará más dinero con sus creaciones. El lector, por fin, accederá a las obras por menos dinero. La idea general es ahora los autores no tendrán que buscar una editorial y podrán publicar directamente con los proveedores de contenido.

    Todas estas reflexiones pueden ser ciertas o no tanto. Es lo que tienen las generalidades. El mundo editorial –dicho así, a lo grande– es mucho más amplio y más complejo que todo eso. Nadie habla de dos agentes fundamentales (en muchos casos incluso los mezcla o identifica erróneamente) que intervienen, y de qué manera, en el encarecimiento del producto editorial: el librero y sobre todo el distribuidor.

    Y es que si tenemos que generalizar no podemos cargar todas las culpas contra una figura a quien el negocio y el arte del libro debe tanto;  el editor.

    El editor, como definición, es un individuo que trata de localizar contenidos que interesen a un hipotético público. O incluso trata de dar con autores capaces de generar esos contenidos. En muchas ocasiones se implica con el autor en el hecho creativo o cuando menos trata de dar directrices a éste para que su obra mejore y facilite así su acceso al público.  A partir de ahí y con la obra en la mano, y ya como empresario, valora el riesgo en el que él (y solo él) va a incurrir al reproducir ya industrialmente esos contenidos y colocarlos en un mercado puro y duro. Todo es riesgo, nada es seguro.  El famoso punto  muerto. Luego entran en juego los dos actores que citábamos arriba y que darían para un post completo: el distribuidor y el librero.

    Es evidente que el editor, en general, no está sabiendo reaccionar ante la avalancha de cambios que sufre su entorno. El suelo se le mueve cada día bajo sus pies y trata de buscar su lugar en el nuevo escenario de juego. En el nuevo juego en realidad. Pero el editor no debiera desaparecer en el proceso de publicación de una obra. Por su propio bien pero también por el bien de la calidad de lo que se publica y por el bien desde luego del autor. El autor, es verdad, va a poder publicar todo. Es así, sobre todo si lo paga él. Porque la noticia de Amazon no específica su modelo de negocio y podría ser que (como en plataformas que ya existen) se trate de que actúe como un impresor 2.0 que recibe, vuelca, convierte y espera a que el autor haga de vendedor;

    –que dices que vas a vender 100, primero me los pagas y luego tú mismo,

    –que eres muy moderno y quieres formato digital, estupendo, pero yo quiero mi comisión. Aunque gracias a ti me esté forrando vendiendo el “hard” , la llave de oro que da acceso a este universo plácido y justo.

    Y por fin están las historias, esas que se cuentan en los libros. Algunos pensarán que está muy bien que haya miles, cientos de miles de historias a las que acceder. Pero no nos olvidemos de que siempre ha habido buenas y malas historias.  Historias que han quedado olvidadas para siempre (tal vez porque nadie fue capaz de acabar de leerlas) e historias inolvidables que todos desearíamos volver a leer. Claro que eso al Kindle o al iPad les da igual.