Pon tu negocio en el mapa

Localizar tu negocio en Google Maps. Klikak, marketing online

Localizar tu negocio en Google Maps. Klikak, marketing online

El geoposicionamiento ha llegado para quedarse. Esta potente herramienta de marketing online se basa en la proliferación de smartphones y en su servicio de GPS.
Dejando al margen estrategias asociadas a esa capacidad, lo que el geoposicionamiento nos muestra es que permitir a tus clientes conocer tu ubicación física es fundamental. En ocasiones  tan solo se tratade algo tan sencillo (pero vital) de mostrar el camino  a tu negocio, dónde estás.Mucha gente todavía desconoce que Google Maps nos permite facilitar cualquier dirección (y cómo acceder a ella desde cualquier punto) por ejemplo a través de un sencillo correo electrónico. Solo es necesario disponer de una cuenta en Google y un navegador.

Situando tu negocio en el mapa

Estás tratando de indicar a un cliente importante como llegar a tu oficina y te encuentras perdido en complejas explicaciones. Que sepas que todo puede ser más sencillo.

  1. Inicia tu sesión en Google y vete a Google Maps desde el propio navegador.
  2. Desde la casilla de búsqueda del propio Google Maps localiza tu ubicación (conviene determinar primero una ubicación más general y luego localizar el detalle).
  3. Fíjate que en la parte superior izquierda (debajo del logo Google) tienes dos botones: Cómo llegar y Mis sitios. Haz click sobre  este último.
  4. Verás que ha aparecido un llamativo botón de color rojo: CREAR MAPA. Púlsalo.
  5. Fíjate que ahora en el margen superior izquierdo del mapa han aparecido hasta tras botones gráficos: vamos a quedarnos con la chincheta azul que aparece en el centro; haz click sobre ella y te aparecerá un mensaje invitándote a situarla sobre el punto del mapa que quieres divulgar. Hazlo.
  6. En la ventana emergente que te aparece puedes introducir un título  y un breve texto descriptivo. Si lo haces, guardalo y cierra la ventana.
  7. En el margen izquierdo del mapa debes introducir un nuevo título y descripción de la ubicación.
  8. Puedes hacer que esa ubicación sea pública (cualquiera podría localizarla desde motores de búsqueda) o privada (solo los que reciban la URL tendrán acceso a ella).
  9. Ya terminamos; guarda la ubicación (botón superior Guardar).
  10. Comparte usando el icono de enlace que aparece junto a una impresora. Puedes añadir la ubicación en cualquier publicación web con un iFrame o simplemente copiar el enlace (acórtalo) y mandarlo por correo. Listo.

Tu destinatario podrá identificar exactamente tu ubicación. Si además recibe el correo en un smartphone se podrá aprovechar de cualquiera de las utilidades de geoposicionamiento que existen en el mercado y llegar de una manera más eficaz hasta ti.

Share this… tu banco

La fiebre de socializarlo todo en internet no tiene límites. Todo es susceptible de ser compartido en las redes sociales. Yo te “enredo” tú me enredas.
En un principio fueron los comentarios sesudos en los blog, luego lo que dices en un foro, luego las fotos que subías a la red, lo que entrenas y por dónde con tu GPS. Parece no haber fin.
Yo estoy seguro de que no lo hay. Hoy lo he comprobado.
Como muchos otros sufro a diario al operar con la versión on-line de mi entidad financiera. Ya antes de “logarme” comienzo a sufrir ante lo que se me viene: cargos y más cargos y esos malditos ingresos cada vez más escualidos y esporádicos me esperan más allá de la contraseña.
Y no me equivoco. Cifras dantescas. Pero hoy, mientras trataba de dar una vuelta de tuerca más a mi ingeniería financiera de corta y pega mis ojos se han ido a unas imágenes aparentemente amigas; ¡sí! Facebook, Twitter, Youtube y hasta Flickr estaban allí. En la propia página, entre saldos, cargos y abonos aparecían esos logos amigables y amigos.
Increíble. Me he sentido menos solo y algo menos pobre. Pero acto seguido y cuando mi dedo-ratón ya volaba por puro instinto social hacia los iconos me he preguntado ¿y que socializo yo aquí?
Claro que es difícil esto. Si lo que veían mis ojos –descubiertos, cargos– iba a las redes de la misma, malo. Mis clientes se asombrarían de lo penoso de mi situación, sí, pero lo mismo pensaban que con semejante fracasado no iban a ninguna parte. Y qué decir de los que me persiguen para que me ponga al día. Descubrirían que los métodos convencionales no tienen sentido cuando nada es en verdad nada, y claro, queda el cobrador del frac, las rodillas… mal, muy mal. Así que dudoso e indeciso he bajado el ratón y he vuelto al corta y pega mientras pensaba que falta una red. Por qué no llevar esas miserias financieras con otras de su especie. Aquello de mal de muchos… Eso sí, el criterio para poder hacerse usuario de esta nueva red es indiscutible: acreditar una penosa situación financiera. Así en vez de subir las fotos de la comunión de la niña publicaremos orgullosos los avisos SMS que nos avisan de los impagos y de los devueltos ¡dónde se va a comparar!
Pues eso, si alguien se anima a arrancar, es que yo estoy tieso.